¿En blanco? ¡Sí, y a mucha honra!
¿Alguna vez han sentido que su mente está en blanco? ¿Ese momento en que el cerebro simplemente se desconecta y no hay forma de encontrar una sola idea? Yo lo viví. Tenía cuatro temas listos para publicar y, aunque los leía y releía, hacía cambios y más cambios, el resultado era siempre el mismo: nada.
Puse mi música favorita, esperando que la inspiración llegara. En vez de eso, lo único que sonaba en mi cabeza era una voz en loop que repetía: "Escribe algo, lo que sea, al final va a sonar bien". Spoiler: no sonó bien. Y sí, sé que suena confuso, pero así es vivir dentro de mi mente: como estar atrapado en un elevador que repite la misma canción una y otra vez.
Pasó una semana y yo seguía sin darle forma a ninguna de esas cuatro anécdotas. Es frustrante cuando la mente y la imaginación no cooperan, ¿verdad? Es como en la vida misma, cuando te esfuerzas un montón y lo único que recibes a cambio es... exacto: un vacío.
Y entonces me pregunté: ¿qué pasa cuando lo que escribes —o lo que haces— no es suficiente ni para ti?
Me encontré editando, borrando, volviendo a empezar, como si la perfección fuera la única entrada posible. La realidad es que el bloqueo creativo no siempre viene de la falta de ideas, sino de la presión para que esas ideas sean "dignas" de ser contadas.
Me acordé de esos días en la escuela en que entregabas un trabajo pensando: "con esto seguro me saco un diez"... y al final obtenías apenas un seis. O de esas veces que limpias toda tu casa esperando que alguien lo note, y lo único que escuchas es un: "ah, ¿limpiaste?". Exacto, ese vacío que te deja pensando si valió la pena el esfuerzo.
¿Será este el fin de mis ideas y de este humilde blog? ¿Será que la musa me abandonó? No lo sé. Lo único cierto es que ahora estoy en un break. ¿Demasiado rápido? Tal vez. Pero también he aprendido que a veces es necesario abrazar ese silencio mental, dejar de mortificarnos por los detalles y aceptar que simplemente estamos cansados. Y aunque lo llamemos "bloqueo creativo", muchas veces es solo nuestra mente diciendo: "necesito un descanso".
Curiosamente, en ese "nada" encontré algo. Una pausa para mí. Un espacio en blanco que, lejos de ser un fracaso, se convirtió en un recordatorio: no tenemos que llenar todos los silencios ni todos los huecos con palabras, tareas o expectativas.
Así que si algún día se sienten igual, mi recomendación es simple: prepárense su bebida caliente favorita, pongan esa playlist que los haga sonreír y sigan adelante como si nada. Porque la mejor forma de avanzar es justamente detenerse.
Porque al final, los espacios en blanco no son un vacío; son la página en la que todavía podemos escribir. Y quizá, solo quizá, ahí está la magia.
Por cierto, escuchen O Pato de Natalia y La Forquetina para alegrar el día. Créanme, funciona mejor que cualquier consejo.
Y ustedes, ¿qué hacen cuando su mente queda en blanco?
-Ellie-
🎵 Canción O Pato - Natalia y La Forquetina
https://youtu.be/aQ1AdsYnnsM?si=_HcxRaO-wZOFc9yl
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